Compartiré con ustedes mi amor y misión por la Iglesia.


A través de la escala Divina de la oración contemplativa, que me llevaron a descubrir la pasión de poder servir a los demás a través de mi vida diaria y de los medios de comunicación. Cristo me enseñó mi verdadera vocación al amor.

«Creo que cuando te entregas libremente al Señor se dan grandes gracias, y puedes ser testigo…


La gente que me conoce sabe que lo hago de corazón. Mi meta es el cielo y quiero ser santa, realmente quiero ser santa. Así que me relajo dejando que Dios haga lo que quiera conmigo»